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jueves, 18 de septiembre de 2008

Che el argentino: retrato de una utopía hecha realidad


Hablar del Che Guevara es hablar de un ídolo de masas en todo el mundo. Es un referente en la lucha de los pueblos y una esperanza para los que están oprimidos. Sin embargo, a pesar de esto, el cine no se había hecho eco de la historia del revolucionario nacido en Rosario. Sólo diversos escarceos en el cine argentino habían alumbrado en la gran pantalla la historia del Che: "Hasta la victoria siempre" de Juan Carlos Desanzo, "Che, ¿muerte de una utopía?" de Fernando Birri o "El Che" de Aníbal Di Salvo, son de las pocas películas en las que la figura del revolucionario es revisada por la gran pantalla y a una escala de pública muy reducida.

Pero ha llegado Steven Soderbergh para llevarla al gran público y convertirla en una de las películas más esperadas y seguramente de las más vistas del año. He colgado en este blog dos de los muchos artículos que he leído sobre la película en webs de cine, blogs, páginas de izquierda, etc. Y no recuerdo un tema donde haya habido tanta unanimidad sobre un tema. Unos se centran en la película en sí como película, la cual califican de buena y otros en como es tratada la historia del protagonista, valorándola igualmente de manera positiva. No suele ser normal esta unanimidad, pero Soderbergh ha conseguido unir la calidad del buen cine con la historia de un revolucionario, al cual la película le hace justicia.

Como película "Che el argentino", contiene en sí una historia que no es lineal, sino que va dando saltos, desde el terreno donde se está ganando la Revolución no sin problemas, y el momento donde el rosarino se planta en la reunión de la ONU en Nueva York, en el terreno del enemigo. El film contiene en sí, las tres cosas más importantes de la vida de el Che: su historia, su palabra y su fé. La interpretación de Benicio Del Toro, aparte de su más que evidente parecido físico, mezcla la chulería proletaria del Che, con su convencimiento en la victoria, que en ocasiones puede llegar a la prepotencia, y con su evidente sentido del humor, hasta en los momentos más delicados: si el espectador no supiera que el desenlace es la victoria en la Revolución, se extrañaría al ver como se tomaba con cachondeo los momentos más críticos por los que pasan los Alzados. Aparte de Benicio del Toro, el elenco de actores cumple con dignidad el resto de personajes y la historia cala en el espectador. Nos espera una segunda parte en la que se retratará la vida de Ernesto el Che Guevara tras la victoria en la Revolución hasta su muerte.

Desde el punto de vista del personaje, el argentino Ernesto Che Guevara es un personaje que no causa indiferencia. Idolatrado por muchos, es discutido por otros, que lo califican poco menos que de asesino. La película, en mi opinión, sabe dar el justo punto a la figura del rosarino, mostrándolo como el referente y el personaje convencido y con valores que fue y sin convertirlo en un ser supremo. El Che fue eso, un personaje comprometido, un hombre que luchó por las injusticias no sólo del pueblo cubano, sino de muchas otras partes de Latinoamérica y otros lugares del mundo, pero sólo eso, un hombre, que como todos pudo cometer errores, aunque bajo el punto de vista de este humilde autor, siempre hizo las cosas en post del bien del colectivo, un sentido colectivo que está muy poco extendido en los tiempos de individualismo en los que vivimos. Además de la Revolución Cubana que lo hizo famoso y los movimientos sociales en los que participó en Latinoamérica, el Che fue un ejemplo y un alentador de movimientos revolucionarios en otras partes del mundo: un ejemplo es el revolucionario guineano Amílcar Cabral, el cual conoció al rosarino y siguió su legado para descolonizar Guinea Bissau y Cabo Verde. Hoy en día es un gran referente acogido por la mayoría de los movimientos libertarios de izquierda.

La dimensión que ha adquirido la película y la que puede adquirir, puede hacer que la gente se interece más por la historia de el Che ¿Veremos en este mundo despolitizado y sin valores colectivos, gente que se interese por la vida y obra de Ernesto Che Guevara y lo acoja como referente?, ¿la gente llevará una camiseta de el Che como quien lleva una camiseta de Star Wars?, ¿permitirá la gran industria cinematográfica, ya sabemos que relacionada con los dogmas políticos actuales, que la figura y la historia de el Che se expanda por el mundo, más ahora en tiempos de crisis o creará nuevos héroes de los que tradicionalmente estamos acostumbrados? Ni yo mismo sé responder a esta pregunta. Mi profesor de Historia del Arte y Medios de Comunicación de Masas decía que ninguna película, ninguna obra de arte, ni ningún libro había cambiado el curso de la historia en el momento en el que se realizaron. Posiblemente lo mismo pase con esta película, la gente saldrá de los cines y seguirán queriendo ser burgueses, seguirán queriendo por encima de todo que gane su equipo y seguirá siendo tan analfabeta políticamente. O no...

2 comentarios:

CMB dijo...

No me seas iluso. La gente verá la peli y dirá "que grande fue el che". Luego subiran a su coche y se iran a cenar a un mcdonalds.

Raúl Vega dijo...

Esa es mi opinión también. Más que nada porque la gente no sabe enlazar la situación que ellos pueden vivir en cualquier lado del mundo con la que intenta mejorar el Che. Y eso desgraciadamente como digo en el artículo, retrata la sociedad que tenemos.