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martes, 21 de abril de 2009

Desmontando a España


Desmontando a Harry es una película de Woody Allen del año 1997. En ella, el director neoyorquino encarnaba a Harry, un escritor de éxito, promiscuo e infiel, que todo el mundo detestaba, porque utilizaba sus vivencias personales y sentimentales para convertirlas en historias de sus libros. Por ello, se va quedando sólo poco a poco, pues nadie confía en él. España ni es tan simpática como Harry, ni está salida de la mente de Woody Allen, pero sí es detestada por buena parte del territorio que comprende el estado español.

Las filias y las fobias que ha despertado y despierta dicho estado como Imperio a lo largo de su historia, se contraponen en un continuo tira y afloja que hacen del término España un término polémico y eternamente discutido. En este artículo quiero dar las claves para conocer realmente lo que es este país y todo lo que le ha rodeado a lo largo de su historia.


El concepto de Hispanidad:


Cada 12 de octubre, desde 1492, se celebra el Día de la Raza o Día de la Hispanidad. Ese 12 de octubre de 1492, Cristóbal Colón llegaba a América, para luego cometerse uno de los mayores genocidios de la historia de la humanidad. Eso es lo que se celebra ese día.

El término hispanidad, engloba a todos los territorios de América Latina, apadrinados por la madre patria, España. Hablan de un origen común, de una alianza de civilizaciones hermanas. La realidad es bien distinta, pues comprende una relación de un país dominador, anquilosado en la idea del antiguo gran imperio y unas naciones jóvenes relativamente, cuyo desarrollo en muchas ocasiones, es entorpecido por el imperialismo norteamericano y europeo.


Por esas casualidades de la vida, cayó en mis manos un libro que recoge distintas conferencias del Día de la Hispanidad de los años 1976 y 1977, en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. En ella actúan Lorenzo Olarte Cullen, el chaquetero y veterano político canario, Efraín Subero, un escritor venezolano y Luis Manuel Peñalver, educador y científico también venezolano. Voy a analizar uno por uno la actuación de cada uno de los conferenciantes:

Lorenzo Olarte Cullen, Comunidad de espíritu:


El veterano político expone en su intervención la necesidad de trabajar conjuntamente, bajo la tutela de España, como madre patria y con América, como continente de continua relación con Canarias. Aquí les dejo algunos extractos:


“En nosotros se conjugan lo español y lo americano en sentimiento de indivisible fraternidad. Hispanidad no es en nuestras islas un concepto acomodativo para usos múltiples o servicios de oportunidad: es una desbordante evidencia de identidad y comunicación”.


Parece que para el señor Olarte, lo canario no existe. O sea, lo que deja entrever es que Canarias está influenciada de España y Latinoamérica, obviando nuestro desarrollo interior milenario y nuestras continuas relaciones con África ¿O es que ya por hablar castellano ya somos españoles?


“Lo americano es y ha sido siempre parte constitutiva de lo canario, como lo canario se inserta e imbuye fecundamente en lo americano”.


Estoy de acuerdo en esa afirmación, pero ¿eso está propiciado por el papel de España o por una relación de mutua ayuda del pueblo canario y latinoamericano de muchos siglos atrás?


“Siendo ya hora de que quiénes estamos unidos por el idioma de Castilla, comencemos a desandar los pasos perdidos y a buscar nuestro futuro”.


Lo dicho, plantea el habla de la lengua castellana como un nexo de unión para el sentimiento de hispanidad. Como si los jamaicanos o los sudafricanos deban sentirse ingleses, sólo por hablar inglés. “Compromiso de cultura que comenzó un doce de octubre, hace cinco siglos”. Bueno, esto ya es una proclama colonial clara.

Efraín Subero, España en América. Bajo el signo caudal del Descubrimiento:

Habla del sentimiento de lo hispano en América, centrándose en el caso de Venezuela. Algunos extractos:


“Algunas veces América lloró a España como en aquella desafortunada incursión de la sangre fraterna. Pero también llegó a olvidar y hasta a negar a España, sin darse cuenta que era un poco negarse a sí misma”.


Este hombre, como iremos viendo, pertenece a esta corriente de pensamiento americana, que se cree perteneciente a un origen común con España. Con ello, obvia, como digo la matanza de poblaciones americanas indígenas y no indígenas, cuando quisieron librarse de las cadenas coloniales españolas.


“Todo tuvo su origen en las guerras buenas que lograron la libertad política y en las mismas guerras españolas”.


Justifica el sentimiento antiespañol en América, como quien se disculpa de haber tenido malos sentimientos a un País que ejecutó multitud de matanzas en el continente americano.


“Lo español se caracteriza especialmente por su diversidad”.


Tan diverso es, que lo que se considera por los imperialistas “lo español”, son culturas totalmente distintas.


“La conquista y colonización de América es demasiado compleja como para juzgarla: ni leyenda negra de monstruos, ni leyenda blanca de santos”.


Sin palabras.


“Se piensa con palabras (…) y todo aquel que piense desde niño en español, pensará a la española, créalo o no, sépalo o no sepa y aunque no corra ni una sola gota de sangre española en sus venas”.
Citando a Miguel de Unamuno.


Por este planteamiento, un portorriqueño es español y piensa a la española, igual que un cubano, un dominicano o un boliviano. Sin embargo un vasco, que aprende desde chico el euskera, sin casi conocimiento del castellano, no será español, al igual que un catalán o un gallego. Es que ellos mismos se contradicen…


“Con formas españolas es como nosotros hemos penetrado en la civilización occidental”.


Sí, esclavizados por la Repsol y por Telefónica ¿Realmente quiere un desarrollo así la comunidad latinoamericana?


“Nuestra hermosa cultura ancestral de raíz hispánica, ahora aculturada, está dando paso a un neo-colonialismo que amenaza hacer de nosotros una simple colonia extranjera”.


Este hombre obvia la cultura ancestral indígena. Y luego, parece que se vende al neocolonialismo español para no ser una neocolonia anglosajona. Síndrome de colonizado.

“No podemos seguir padeciendo la vergüenza de no saber quien está con nosotros sin saber ni quien nos necesita, en cualquier isla de las islas, en cualquier provincia de la Península, en cualquier país de América”.


Existen en estos sitios, muchos pueblos y culturas distintas que el autor obvia, pretendiendo, cansinamente en la unidad de lo que él llama la “hispanidad”.

El resto del discurso versa sobre los históricos lazos fraternales que ya he comentado, enlaza la relación canaria con Venezuela como fruto de la hispanidad de los dos territorios y habla de la lengua hispana, como la que vertebra la unidad de los territorios que en ellas se habla.


Luis Manuel Peñalver, El espíritu iberoamericano y la integración latinoamericana y del Caribe:


Luis Manuel Peñalver, habla de las historias de Iberoamérica y de España, y las enlaza. Luego también hace un alegato del hermanamiento entre pueblos, único garante de la paz social en el mundo, entrelazándolo con el hermanamiento entre todos los pueblos que él llama “hispanos”. Estos son algunos fragmentos:

“(...) entre España así como Portugal –la noble Iberia- y América, teniendo a las Islas Canarias como un pivote bipolar, de intereses y sentimientos compartidos por imperativo de las viejas raíces ibéricas y de las nuevas y permanentemente renovadas, sembradas en el Mundo descubierto”.


Versa sobre la idea que expresaba Lorenzo Olarte. Canarias es mitad España, mitad América, pero no tenemos desarrollo ni cultura interior. Y eso que somos islas...

“(...) una penetración cultural casi siempre interactiva, en los dos sentidos: impuesta por el dominador en intento de afianzar su dominio; e infiltrada, sutil pero poderosamente, por el pueblo sometido, que muchas veces resultaba un invasor cultural del conquistador”.


Sin palabras.


“España preside el Descubrimiento (...) imprimiéndole un signo propio integrador”.


Un signo integrador a base de fuerza e imposición cultural, económica y religiosa.

“La religión es la columna vertebral de la conquista y la colonización”.


¿Esto no se llama fundamentalismo religioso? Quiere decir poco menos que “menos mal que nos evangelizaron, si no seríamos un pueblo ignorante e inculto”.


Y bueno, por el resto, habla de “solidaridad internacional”, entendido en el pacto de naciones latinoamericanas, sin dar la espalda a su “madre patria”, España y del mestizaje propio de la comunidad latinoamericana.


El concepto de España:


España deriva del término Hispania. Es un término puramente geográfico que le daban los romanos y los fenicios a la Península Ibérica. Teniendo en cuenta esto, podríamos decir que España como ente geográfico, existe.


Ya si miramos desde el punto de vista político y cultural, ya no está tan claro. Tras los romanos, llegaron los visigodos y otros pueblos germanos, que se asentaron en distintos lugares de la Península Ibérica, sin unidad central, salvo la religiosa de Toledo. Pero incluso esa media unidad religiosa, se acabó cuando llegaron los musulmanes en el 711, tras la victoria en la Batalla de Guadalete. Entonces surgió en los territorios musulmanes (con presencia muy notable de poblaciones berebere), una cultura urbana que no había en los territorios cristianos, que se fueron definiendo a través de guerras entre las dos facciones religiosas.


Finalmente, en 1492 se consolidó toda la Península Ibérica con contingentes cristianos y reinados por dos Reyes que se habían unido por interés: Isabel, reina de Castilla y Fernando, rey de Aragón. Por esa época, a parte de la conquista del Reino de Granada, se terminó la conquista de Canarias en 1496 y la llegada a América en 1492. La unidad entre Castilla y Aragón era más que ficticia, pues sólo respondía a intereses territoriales y militares. Recordemos que territorios como Nápoles, Sicilia o Flandes, eran territorios dominados por la monarquía española.


Los Austrias ni siquiera se preocuparon demasiado en mantener unido a ese territorio que controlaban, cosa hartamente difícil en el período de reinado de Carlos I, que controlaba media Europa, buena parte de América, Filipinas desde mitad del siglo XVI y los territorios africanos de Ceuta y Melilla en el continente y del Archipiélago Canario. Sin embargo, con la llegada de Felipe V, el primer Borbón, a principios del siglo XVIII, se intentó crear una mayor centralización política, que siguieron sus descendientes Fernando VI y Carlos III. Sin embargo el término España, como término que igualaba a todo el territorio “español”, seguía sin ser un concepto que aglutinaba a todos los pertenecientes al estado.


Tras la Guerra de la Independencia y la victoria española contra las tropas napoleónicas, llega el reinado de Fernando VII ¿Es ese el comienzo de España? Posiblemente ese sea el comienzo de España como nación que somete a pueblos contra su voluntad. Aunque antes había habido diferentes oposiciones a la autoridad de España sobre algunos territorios, es ahora cuando se empieza, poco a poco, a discutir más y más el concepto de España. Las burguesías de las zonas periféricas comenzaron a oponerse a esa autoridad omnímoda de España, que los oprimía en un régimen fiscal injusto y donde la pérdida de riqueza era más que evidente.


El XIX español es un siglo de reformas y vueltas a atrás continuas y así también comienza el XX, lo cual nos muestra la fuerza de la nobleza rancia española. Esto cambia con la IIª República, donde los grupos socialistas y comunistas adquieren mucha importancia. Es cuando se hacen los primeros estatutos de Autonomía. La República cambió la bandera y cambió el himno, pero seguía siendo una cárcel de pueblos, tanto en cuanto, seguía manteniendo colonias ultraperiféricas y en el interior de la Península Ibérica, la Autonomía de algunas comunidades, no colmaban los objetivos de esos territorios. Tan ineficaz fue la IIª República, que si hablamos de Canarias, seguía predominando el caciquismo, no llegaron las misiones pedagógicas y ni hablar del repartimiento de tierras. También hay que decir, en defensa del proyecto más democrático de la historia de España, que es posible que le faltara tiempo para decidir sobre nosotros, colonia africana archipielágica y sobre el resto de naciones del Estado.

Pero este tímido avance lo paró el fascismo, que con un golpe de Estado, reprimió con dureza toda oposición a la unidad de España y a las ideas fascistas. Se volvió a la bandera rojigualda con el águila bicéfala en el centro, que enarbola la idea imperial de España y su "raza" española. Pero este negro período ha sido, según mi humilde opinión, el que ha fragmentado la unidad de España, para el común del pueblo. El que ha normalizado el discurso españolista rancio, que hoy incluso propugnan gente que se hace llamar de izquierdas, el que ha conseguido aglutinar a todos en una idea de estado común, sin fijarse en la dignidad de ese proyecto. El tan papagayeado discurso de que España se rompe, no es sino la creencia fascista y conservadora de una clase opresora y un estado opresor, que desde el XIX, llevan argumentando los conservadores, pero en la época franquista se convirtió en una constante.

Tras esto llegó lo que voy a llamar la IIª Restauración Borbónica. El Rey, heredero colocado por el dictador Franco, reina y pone las condiciones del Estado. A su alrededor, políticos heredados del franquismo, de derecha, ultraderecha, centro y centro izquierda, conforma una democracia poco real. Además, los socialistas y comunistas, firman su derrota final de la Guerra Civil, cuando aceptan la Constitución y los principios pseudo democráticos del sistema liberal burgués.

Hoy en día la monarquía española la mantiene la prensa del corazón, el españolismo lo fomentan los triunfos deportivos y los medios de comunicación de masas, pero hagamos una reflexión, ¿España existe o es un imperio inventado para oprimir pueblos y trabajadores?


Símbolos e himno fascistas:


La bandera oficial española es la rojigualda, sin embargo, ¿se conoce el origen de este símbolo que muchos aceptan y sacan a relucir cuando Torres marca un gol, cuando Alonso gana un campeonato o cuando Nadal vence en un Torneo? La verdad, se conoce muy poco.


La bandera rojigualda surgió por primera vez en 1785, creada por los ejércitos de Carlos III. Pero no es hasta 1843 cuando Isabel II la adopta como bandera nacional. Es utilizada ininterrumpidamente desde entonces, hasta la llegada de la IIª República. El gobierno de la IIª República, utilizará una bandera de franjas de igual tamaño, cambiándose el rojo de la parte inferior por el morado que representará a Castilla. Sin embargo esta bandera duró poco, pues el régimen franquista volvió a recuperar la rojigualda, pero ahora con el águila bicéfala. La bandera que reina hoy en nuestros ayuntamientos, parlamentos y demás, es esta, pero con el escudo real en vez del águila bicéfala.


El escudo de la bandera, también es digno de análisis: la Corona, representa la obsoleta monarquía, las columnas con el Plus Ultra, la idea imperialista de España, luego están representados el Reino de Castilla, el Reino de León, la Corona de Aragón y el Reino de Navarra, la granada de abajo, representa al Reino de Granada y el escusón del centro, las armas de la casa dinástica de Anjou. Lo que nos transmite el escudo de España es: monarquía, gobiernan los nobles, imperialismo y belicosidad ¿Es este un escudo democrático?


El himno ya es para echarle de comer aparte. Primero de nada, recordar qué era la “Marcha Real” de Carlos III, pues tiene un claro origen noble, monárquico, no sólo por el nombre sino por la utilización del mismo, que sonaba sólo para el rey, en un principio. Era poco menos que una canción personal, para la monarquía. Sin embargo, muchos también hablan de su origen árabe, pero no tengo información de peso para pensar eso. También es oficial, al igual que la bandera, con Isabel II en el trono. En la época de la IIª República, es cambiado por el Himno de Riego, pero al finalizar la guerra, los franquistas vuelven a instaurar la Marcha Real.

Este himno, a pesar de que ha tenido numerosas letras, hoy en día no posee, sin embargo ya usar esta melodía ante la que fascistas levantaban y levantan su brazo derecho en posición vertical, ante letras patrióticas y racistas, ya es para caerse la cara de vergüenza a cualquier país con un mínimo de seriedad. Letras fascistas, que hablan de reyes, de Dios de la Virgen, de matar a los enemigos de la patria, de renacimiento de un Imperio que resurge tras vencer a los infieles y de raza que nunca pierde. Lo dicho, vergüenza ajena.


Estos son los símbolos de la actual España. Deja bien a las claras lo que este país ante el mundo y la forma en que ha sido construido, a base de golpes de Estado, de militares derechosos, de monarcas déspotas, de políticos corruptos, de empresarios encarceladores y encarcelados, de ministros ladrones, de fanatismo racial y de capitalismo.


La IIª Restauración Borbónica:


Decía antes, que este humilde autor utilizará este término para hablar del actual régimen político español. Hagamos un ejercicio de comparación con la Iª Restauración Borbónica: la Restauración empezó en 1875, cuando Martínez del Campo dio un golpe de estado y acabó con la Iª República Española. Entonces puso en el trono a Alfonso XII, que creó un sistema democrático injusto, en donde se turnaban los conservadores de Cánovas del Castillo y los liberales de Sagasta. Caciquismo, pucherazo y bipartidismo, eran algunos de los rasgos de esta etapa, que duró ininterrumpidamente hasta 1923, con sólo dos reyes, el ya citado Alfonso XII y Alfonso XIII.


Hablemos ahora de la IIª Restauración Borbónica: hasta 1936 existía una República, la IIª República. Sin embargo un golpe de estado del general Franco y su tropa, y la posterior Guerra Civil, dejaron el poder en manos de los militares, apoyados por la Falange, la Iglesia, la Nobleza y los Terratenientes. Para su sucesión, el dictador eligió al rey Borbón Juan Carlos, que reinaría a su muerte. Juan Carlos se coronó como Juan Carlos I en 1975 y creó un sistema pseudo democrático. El sistema español actual, está regido por dos partidos que se turnan: el Partido Popular, de derecha tradicional y el PSOE, de centro derecha social demócrata. Los empresarios y los bancos son los que reinan a su antojo y entran y salen como reyes en el Parlamento, oprimen a los trabajadores, imponen las leyes que quieren, etc. Por estas similitudes más que evidentes, podemos llamar al actual régimen español, la IIª Restauración de los Borbones.


23-F, y la participación del Rey:


Un investigador no debe ser demasiado impulsivo y no decir las cosas sin tener unas horas de trabajo suficiente detrás. Sin embargo si yo me tuviera que jugar algo, diría que el Rey estuvo de acuerdo y promocionó el Golpe de Estado del 23-F. Razones para pensarlo hay muchas y no sólo las que da Pardo Zancado en su libro, que al fin y al cabo podía estar dolido por haber sido condenado por el intento de golpe, pero ¿por qué nadie se pregunta que si realmente con el que está dolido es con el Rey, que les falló en el último momento por el miedo a perder el poder, viendo que fracasaban?


Los golpistas se presentaron en el Congreso, diciendo que contaban con el Rey como el Jefe de Estado, sin embargo lo que querían quitar era las Cortes, en una involución hacia un estado fascista nuevamente. El Rey se mantuvo expectante toda esa tarde, mirando como pasaban los acontecimientos y sin hacer ningún tipo de declaración. Cuando salió el Rey, ya el golpe estaba más que fracasado y el monarca no se podía permitir el lujo de perder el sillón real ¿No pudo el Rey echarse atrás ante la presión internacional y ante el fracaso del golpe? Sin embargo, estos hechos históricos no se esclarecerán hasta que no pasen varios años, España es un estado experto en echar la alfombra para tapar la basura.

Además muchos antecedentes familiares nos hablan de que la posibilidad del apoyo del rey, es algo más que una simple hipótesis. Su bisabuelo Alfonso XII, que se alió con el general Martínez Campos, es el caso más reciente de un rey Borbón que consigue el régimen que realmente quiere, gracias a un golpe de estado, una costumbre, dicho sea de paso, muy española.


Terrorismo de Estado: GAL, atentado contra Cubillo, Grupos Paramilitares y violencia policial:


Hipócrita es el que niegue que el terrorismo estatal haya sido una constante también en la historia de España. Es más, grupos como la Guardia Civil, creada en 1844, fueron creados como grupos de represión. Pero no nos vamos a ir tan lejos y vamos a dejar de lado las matanzas del franquismo, los asesinatos no cometidos, pero sí juzgados que hay a lo largo del XIX y XX español o los ajusticiamientos indiscriminados. Hablemos de casos que no tienen la mayoría, ni 30 años y que se adscriben a la época de la IIª Restauración Borbónica.


El GAL, es el caso más paradigmático si hablamos de terrorismo de estado. Creados por el gobierno de Felipe González a principios de la década de los 80, y que venían a sustituir a los grupos paramilitares tardofranquistas, promocionados y hasta con integrantes dentro de los organismos públicos. Este grupo, estaba especialmente dirigido para asesinar a miembros de ETA. Sin embargo, no sólo asesinó a miembros de la organización vasca, sino que se cargó a ecologistas y miembros de la izquierda abertxale. En su existencia de menos de una década, actuaron casi cuarenta veces, siendo su última intervención en el año 1989, cuando asesinaron en Madrid, al parlamentario de Herri Batasuna, Josu Muguruza. Las condenas fueron también notables, pero no drásticas. Barrionuevo, Ministro del Interior y Rafael Vera, Secretario de Estado para la Seguridad, fueron dos de los cargos más importantes que fueron condenados a prisión. Sin embargo, el Presidente del Gobierno, no fue condenado por este caso, cuando era el cómplice directo del proyecto.


Con respecto a los grupos paramilitares, durante la transición se pusieron muy de moda. Fueron muchos los que actuaron y muy apoyados por miembros de las altas esferas públicas, así como por nostálgicos del régimen anterior y algunos con títulos nobiliarios. Uno de los casos más impactantes fue el asesinato de los abogados laboristas en la calle de Atocha, plasmado en la película “7 días de enero”. Durante esos siete días, las huelgas eran constantes y ya habían matado a varios manifestantes, tanto policías como grupos paramilitares de esta índole. Pero el 24 de enero de 1977, es cuando se realiza la mayor matanza, cuando miembros de grupos paramilitares, disparan contra varios abogados laboralistas, cometiendo una matanza. Los policías disuaden a los asesinos para que abandonen el país, pero finalmente algunos son capturados. Pero vemos nuevamente la amable connivencia entre la violencia fascista y el estado español.

También el terrorismo estatal español ha atacado contra integrantes de nuestro país y de nuestra lucha de liberación nacional. En 1978, mercenarios del gobierno español acuden a Argel, donde se encuentra Antonio Cubillo, secretario general del MPAIAC, con la intención de asesinarlo. Cubillo, que estaba a punto de presentar el problema colonial canario ante la OUA, pudo sobrevivir, pero quedó inválido. Por este atentado, el líder independentista, obtuvo 150.000 euros en 2003, en la Audiencia Nacional de Madrid, como indemnización del único caso de terrorismo estatal que ha indemnizado el estado español.


Aparte de Antonio Cubillo, no olvidar los asesinados de manera vil y cruel, por parte de la policía española. En octubre 1975, fue asesinado Antonio Padilla en Adeje (Tenerife), abatido por la Guardia Civil, el 24 de septiembre de 1976, el que era asesinado sería Bartolomé García Lorenzo, alias “Tanausú”, en el barrio santacrucero de Somosierra, provocando una serie de manifestaciones por todo el País, en marzo de 1977, sería Santiago Marrero el que sería asesinado por la marina española, en la Isleta, donde había entrado para obtener armas y el 12 de diciembre de 1977, es asesinado en la Universidad de La Laguna, el estudiante Javier Fernández Quesada, en medio de una manifestación, al igual que Belén María, atropellada por la Guardia Civil en la década de los 80, en una manifestación en la Isleta.


Esta es la historia de sólo una mínima parte de los asesinatos que no sólo ha promocionado España, sino que ha sido partícipe y autor material.


A modo de conclusión:


He querido desgranar en las anteriores líneas, a modo de síntesis, lo que es España como concepto y como país en todas sus vertientes. La historia, los hechos, los símbolos, las actuaciones todas, no me las invento yo, están ahí y son reales.


A España no se le cuestiona porque sí, a España se le cuestiona con argumentos y creo que lo que ha sobrado en este modesto artículo, son razones y hechos contrastados. Un estado que no existe como nación, sino como un grupo de naciones o cárcel de pueblos que califican muchos, un país que te ataca, te esclaviza y te oprime, ayer y hoy, ese país hay que rechazarlo. Y no es cuestión de ser radical en contra de España, yo contra el pueblo que conforman las distintas naciones del estado, no tengo nada, tengo contra esa élite aristocrática y burguesa que tiene el mando de este atropello contra pueblos.

Canarias, nuestro legítimo País está dentro de este estado miserable. No sólo quería tumbar a España y sus mentiras con este artículo, sino quería mostrar además que estamos colonizados por un país miserable ¿Algún día reventará este invento imperialista?

11 comentarios:

ricardo dijo...

¿España no existe? Jajajajajaja! En cambio canarias sí es un país? Jajjajajajaja. Canarias, al contrario que España, jamás ha sido una unidad política independiente.

R. V. dijo...

Cablallero, la unidad política de España es una unidad simplemente imperial y de intereses, un estado opresor en contra de naciones oprimidas. Canarias fue independiente desde la llegada de la población berebere (siglo I a.n.e. aproximadamente) hasta 1496, que es más de lo que ha durado su período colonial hasta ahora, que son más de 500 años. Canarias es una nación porque tiene unas características comunes a todas las islas y unas peculiaridades únicas en el mundo. A ver si aprendemos a dejar de lado los argumentos simplones.

ricardo dijo...

Insisto, Canarias nunca ha sido una unidad política independiente. Eran muchas pequeñas y cabreadas: Sólo en Tenerife había 9 reinos o tribus o como se llamen. Para simple, negar la existencia de lo que, siendo evidente, no nos gusta. Mire su DNI, hágame el favor.

R. V. dijo...

Lo dicho: simplismos. Lea un poquito por favor.

Josemi dijo...

Pues yo creo que los Estados Unidos jamás debieron independizarse del Reino Unido porque nunca fueron "una unidad política independiente". ;-)

ricardo dijo...

Josemi, entiéndase mis comentarios en el contexto de la entrada (en el que se niega la realidad del estado español reclamando Canarias como nación histórica). Es que parece de coña.

R. V. dijo...

Yo lo que planteo es lo que está a la vista de todos, que España es un invento imperialista, país centralista y capitalista que oprime naciones. Canarias en cambio, es una Nación con todo el derecho del mundo a ser soberana. Estos españolistas...

ricardo dijo...

Pues yo creo que tiene más derecho a ser una nación soberan el Menceyato de Abona. Canarias es un invento imperialista que quiere negar la realidad de las verdaderas naciones históricas que ha habido en las islas. Abona Independient, YA!!

R. V. dijo...

Como usted quiera pensar. Agradecer la participación de todas y todos los que participan en este blog. Aquí se aceptan todas las opiniones y todas las opciones políticas.

Coruja dijo...

Ya que nos ponemos históricos:

Tenerife antes de estar dividida en nueve menceyatos constituyó una entidad política independiente bajo la mano del Mencey Tinerfe, siendo a partir de su muerte que dicho territorio fue dividido entre sus 9 hijos (Abreu y Galindo).

Pero lo importante no es decir si Canarias fue alguna vez una entidad política o no. Los Mayas a la llegada de los conquistadores estaban divididos en pequeñas ciudades estado independientes y no por eso se deja de hablar de los mismos como un pueblo (y eso por poner un ejemplo entre tantos del vergonzoso listado de pueblos sometidos por el imperio Español)

Nos conquistaron, es tan sencillo como eso.

Ah, y sólo para refrescarte un fisquito más esa memoria tan selectiva que tienes :-) Tenesor Semidán, conocido como Fernando de Guanarteme tras su bautizo, firmó un tratado bajo el cual EL REINO DE CANARIAS pasaba bajo la tutela de España a cambio de una serie de condiciones de respeto que evidentemente nunca se tuvieron en cuenta.

Durante todo el antiguo régimen Canarias era denominada "Reino de Canarias" Indicando con ello su carácter anexo al estado español.

Coruja dijo...

Ah ¿Y qué carné quieres que miremos?

En mi DNC pone que soy canario ;-)